Unha de cine de verán

12/01/2010

Vergoña aparcada en Proupín agora que ‘emigro’ uns días a terras londinenses. A pouco máis dun mes para que ‘O Morgado tivo un prezo’ poida estar acabado definitivamente, os compis de Localia -para min seguirán sendo localios pese ao cambio corporativo e á súa correspondente nova e nov(e)nteira mosca- fixeron unha reportaxe sobre o noso traballo este verán.

Tocoume dar a cara, neste caso o meu estilístico e marcado perfil, para falar dunha curta da que tanto Ser, Ali, Pepe e mais eu estamos orgullosísimos. Xa sen presións académicas pero cos mesmos cartos cos que tiñamos sendo académicos (sí, sair na tele creo que me fixo sentirme demasiado maior) pasámonos boa parte do verán movéndonos entre burocracia eclesiástica, escribindo sobre dous irmáns galegos convertidos nos nosos señores do Wild West rural, convertindo Proupín no próximo Monument Valley ou levando o glamour do cine amateur entre os feligreses de A Baña.

A día de hoxe, a metade do noso equipo está en Londres promocionando a curta internacionalmente, eu estou creando novos proxectos con Pepe e este, ademais, segue completando a súa formación.

….

Quizais non todo sexa certo, pero ¡que carallo!, non é que os Oliver Laxe, Isaki Lacuesta e compañía son autores de reclamo, entre outras cousas, por debuxar unha estreita liña entre a ficción e o documental? Pois iso. Auteurs.

Modernos y (de)modès

11/16/2010

Los modernos se han apoderado del mundo. Tras varios años de estudios y análisis se ha llegado a la conclusión de que estos seres ataviados con concienzudos y estipulados clichés podrán dominar la Tierra en menos de dos lustros. El tiempo necesario para que los problemas cardiovasculares que sufrirán estos individuos a causa de los pantalones pitillo no les impida controlar desde sus órbitas resguardadas por gafas de pasta un mundo a su antojo.

Un mood

Si los MIB podían borrarte la mente con un solo ‘flasheo’, el Interaction Institute For Social Change de Massachusetts afirma que las cámaras semi réflex se convertirán en el arma letal que acabará con la sociedad de clase media capitalista dominante. Pero, ¡ojo! Los mismos estudios apuntan a que tras estos diez años de control por parte de los modernos, una epidemia sin igual de irregularidades cardíacas provocada por varices sin igual, dará paso a una nueva ‘ola’ social emergente en nuestros días e igual de temible.

Ellos odian a los modernos y me atrevería a decir algo más, odian a las masas y a las corriente sociales al tiempo que las temen. Fueron modernos en sus días, pero afirman que por entonces “era otra cosa”. Si los primeros me producen cierta tirria, todavía no he llegado a comprender el comportamiento de los segundos. El Interaction Institute For Social Change de Massachusetts tampoco. Desde el cine, pasando por la literatura hasta acabar en la industria musical, estos particulares anti sistema de los comportamientos sociales rechazan -por sistema- películas, libros -ahora best sellers- o grupos de música cuyas letras ahora corean cientos de personas.

Rechazan lo ‘cool’ entendiendo por tal, aquello que es seguido por un número de personas determinado. Por sistema. El caso más flagrante lo encontramos (el IIFSC y yo) en la industria musical. Se ‘afilian’ con cierta facilidad a grupos recién fecundados y con buenos ‘haceres’ pero reniegan de ellos en cuanto aglutinan en una sala a un número de fans determinado y se muere la exclusividad.

Si los primeros colonos de la juventud del siglo XXI se morirán con las piernas en alto para favorecer a una circulación destrozada por la moda textil, el final de los segundos todavía está por conocer. Que dios nos pille confesados. Y si puede ser, sin gafas de pasta y en un concierto exclusivo. Por si las moscas.

Tiempos (de) modernos

La fe mueve montañas, casi tantas como CR7

11/06/2010

El Papa está ahora mismo convirtiendo a Compostela en el centro del mundo -me siento tan nervioso y pagano a la vez al escribir esto que tengo miedo de que se me caigan los santos encima-, el cristianismo pone sus ojos sobre la capital gallega -no puedo dejar de imaginarme un gran ojo de fuego (cristiano) sostenido en la cima de Barad-dûr,olvidándose de Frodo y cotilleando el Obradoiro-. ¡Más de 200 mil personas invaden las históricas calles de Santiago!

Hasta aquí algunos de los tópicos que hoy podemos escuchar y que a lo largo de los próximos días nos invadirán desde los medios del país. Pero echando la vista atrás, me pregunto qué sucedería con el resto de la humanidad si Mourinho fuese entrenador cuando CR7 llegó al Real Madrid. Por entonces, el portugués y ahora padre de una criatura llevó al Bernabéu a casi cien mil personas. Si Benedicto XVI (de ahora en adelante, B16), cuenta con el apoyo de Dios y con el buen rollo de Jesús, CR7 sólo contaba con un ser supremo -el gran Florentino-. El buen rollo de Mou todavía estaba en Italia. Ser ‘cristiano’ no siempre es un chollo.

Per qué?

Per qué?

Ser Papa sí lo es. Tener un Papa móvil es lo más parecido a sentirte un súper héroe de Marvel, no lo dudes. Si por encima te gusta la música -dicen que B16 toca desde Mozart a Strauss cada mañana desde su piano papal- , llevas capa y tienes a tu servicio a algún que otro lacayo que te haga el trabajo sucio, serás una mezcla perfecta entre Batman y Bono. Si alguien duda de esto último, ponte unas llamativas gafas. Eso es.

Pero ser Papa también tiene sus ‘cositas’. Si tienes el honor de que dos estrellas de las miniseries nacionales -Felipe y Letizia- te reciban en el aeropuerto, no te descuides. De inmediato sobre tu mano empezará un intercambio de fluídos más intenso que el que te puedas encontrar en cualquier noche de Liberty. ¡El PP y el PSOE intercambiando fluídos! Y también Paco Vázquez.

Lo que quiero decir con todo esto es que, si todavía os debatís entre ser futbolista o dar el salto al ‘santificado papal’ os lo penséis dos veces. Mi consejo es que si no os garantizan un Papa móvil de km 0 dados los malos tiempos, ni tenéis una tableta de chocolate en condiciones, os pongáis una capa bien chanante y os vayais de au-pair a Gotham.

Penso diferente

10/22/2010

Seguramente fose un dos vídeos-proxectos-obras-tonterías que máis tempo me levou completar (6 meses desde pre a pospro) e menos realizar (3 horas de preproducción e 1 de rodaxe) pero en relación ó resultado final presumo del como do que máis.

Algún día vos falarei de Riazor.org, por agora estreno o meu vodpod con este spot interpretado polo meu actor fetiche, Diego Villaverde, e o meu guionista-humorista-bloGueiro-artista-travesti preferido, Enrique Lojo.

“Me gusta”(s)

10/19/2010

Os había hablado de mis preferencias felinas sobre ciertas mujeres y sobre ciertas relaciones humanas. Me reafirmo. Cada vez me resulta más aburrido el manido e histórico arte del ligoteo. Cuando eras joven y los móviles entraban en nuestras vidas como hábil herramienta de acercamiento – “yo le di un toque y no me lo devolvió….mierda”- todo se disfrazaba de divertidas artimañas juveniles, apaciguadas con tu también mani(d)a soledad -si era el caso-.

Ahora llegaron las redes sociales y con ellas se esfumó la imaginación de la juventud. Atrás quedan las complicadas estrategias matemático-semánticas para decir en tan solo 160 caracteres que querías ‘temita’. Los ‘likes’ y los ‘privis’ han alienado la cómoda mente de las nuevas generaciones.

Hace pocos días he oído a un rockero de pro reconocer su gusto por algunos temas de Vetusta Morla. Yo no podía ser menos. He pecado, he usado el poder de las redes sociales para vulnerar el arte del ligoteo. La comodidad se ha apoderado de mí y la falta de ingresos han encendido ese lóbulo de mi cerebro que controla la productividad de mis actos. ¿Una invitación a una cena o una invitación a un evento? ¿Un piropo o un comentario? ¿Un like o un cumplido? Soy un villano.

Y todo por culpa de la envidia y a los celos de Justin Timberlake y sus compinches. Pero amigos, que tire el primer ‘me gusta’ el que no lo haya hecho nunca.

Yo ya lo he marcado.

Lo has hecho

Sneak Peak de “Cinco minutos más”

08/07/2010

He aquí un breve avance del proyecto “Cinco minutos más”, que estará finalizado en aproximadamente un mes. Ya tendré tiempo para agradecimientos personales, por ahora, disfrutad de tres grandes actuaciones. Graciñas meus.

De Localia al cielo

08/05/2010

Podía haber sido Mark Knopfler, quizás Bebe, Melendi, Elvis Costello o Diana Krall. Pensé finalmente que una vez que ninguno de éstos hubieron supuesto mi estreno como cámara en grandes multitudes, perdería la virginidad con el plato fuerte de Muse. Iluso de mí.

Hoy he tenido los preliminares del presumiblemente orgásmico concierto del señor Bellamy y compañía y fue junto a 12 mil jóvenes cristianos. Sí amigos, no era lo esperado ni lo que llevo soñando todo el verano pero tuvo su gracia. No se veían camisetas de los ramones, ni patillas largas, gafas de sol o pantalones bien ceñidos a la pantorrilla. Los alzacuellos, las cruces y las pañoletas conmemorativas eran lo ‘mood’ de esta congregación.

Los jóvenes del Papa

Jesucristo, ‘Jisuscraist’, será menos Ronaldo que Cristiano, pero se llevó más gritos y referencias que el portuguesito hace un año en el Bernabéu. Todo el mundo coreaba su nombre con cánticos futboleros. ¡Hasta el rock era celestial! Con mi cámara busqué el plano típico de concierto que viene y se va del punteo de las cuerdas. Lo gracioso era ir ascendiendo por la guitarra, la camisa bien abrochada del ‘rocker’ y llegar hasta su alzacuellos. Mágico.

Entonces llegó el invitado sorpresa de la noche. Todavía no había llegado Jesús -vaya faena si falta a la cita-. En medio de decenas de banderas españolas vislumbro una bandera nacionalista gallega pasearse entre la multitud con un movimiento perfecto. ¿Será Anxo Quintana grabando un nuevo spot a lo Espartaco? Me acerco raudo y veloz y me encuentro algo mucho mejor: UXÍO. El siempre eterno vecino compostelano se coló, camisa desabrochada, pecho al viento, sombrero bien colocado y como un señor sobre su motorizada silla de ruedas para mirar con desdén a los miles de jóvenes que lo rodeaban.

Entonces me di cuenta del poder mediático que tenía en ese momento, de lo perverso que podía ser en este acto. Se me fue de las manos. Cambios de foco de una niña a los obispos que copaban el palco de autoridades, la estrella roja de la bandera de Uxío fundida con crucifijos, o licencias como cortar algunas preguntas que mi compañera hacía a los entregados jóvenes.

Pensé que alguien me podía recriminar esta actitud, pero aquí no pasaría. Lo bueno de estos actos es que nadie te pegará nunca, son como los festivales de indies.

Acabé la tarde enchufadísimo con el acto. De camino a Localia tarareaba las canciones pop-rockerocristianas que había escuchado durante hora y media, no podía sacarme de la cabeza el “estos son, los jóvenes del Papa (8)”… Me fui para casa, encendí el iPod y aleatoriamente sonaron los Rollings…diabólicos, pensé!

Highway to heaven

Una última reflexión me corroe ahora desde mi pupitre…¿si le haces un canutazo a un obispo lo mandas directo al cielo?

Clint de Proupín. El Biopic

08/01/2010

Toma luz con fotografías en movimiento, este particular felino que reina en Linneo 31.

Mis problemas con mis ojos

07/18/2010

Siento casi tanta admiración, respeto y amor por el ojo humano como odio al mismo tiempo. Empecé hablando de la vista, de mi nueva vista, como mi nueva vida. Hasta ahí bien, arreglado. Firmamos un pacto. Yo lo propuse y ellos aceptaron. Pero sigo teniendo problemas con ellos, son incontrolables y eso me irrita. Podría hacer una preciosa oda a mi ojo, pero nuestra relación se rompe y cada uno tira por su lado.

El ojo es muy ‘suyo’. Tú puedes controlar a tu musculado o flácido bíceps: ‘ahora te flexiono, ahora no’. Y ya no hablemos de los esclavizados y sumisos dedos, cuya funcionalidad/productividad social están fuera de toda discusión. Pero sobre el ojo no puedes tener control, hará lo que le salga en gana con una racionalidad asombrosa.

Maldito bastardo

Maldito bastardo

Me gusta retarlo y llevar hasta el límite nuestra rivalidad pero siempre acaba sacando a relucir su extraño poder que, en el fondo, es más fuerte que todos tus intentos por contenerlo. Puedes ser el tío más duro del mundo o intentar ocultar tus problemas que siempre estará ahí para escupir una lagrimilla. Unas veces avisa, te empaña la vista y después se desahoga. Otras, en cambio, te sorprende y suelta la ‘gota campestre’ y salada que sale inesperadamente, se tira de cabeza y que acabas chupando extrañado en la comisura de los labios.

Es al mismo tiempo tu ‘yo’ más cotilla y el que te lo enseña todo así que se toma sus licencias y caprichos. La batalla de la cebolla la tengo perdida. Lo he intentado todo pero no los puedo engañar. Mojo el cuchillo con agua, se la echo a ellos por encima, me alejo lo más posible. Pero le jode y te jode a ti también. El polvo tampoco lo llevan nada bien. La famosa mota de la calle se puede convertir en la ruptura o el desengaño amoroso más perro del día si les sale en gana.

Por culpa de ellos, gente como yo tiene pocos secretos que ocultar. Y por culpa de otros Ellos, puedes perder tu pizca de racionalidad y de secretismo cuando te encuentras en la comisura de los labios ese toque salado de la ‘gota campestre’.

Malditos.

¿Mens sana in corpore sano?

06/24/2010

Después de un día parasitario me propuse finalizarlo corriendo á noitiña a lo largo del reformado Manzanares. Quería que mi pesar por perder inútilmente uno de mis últimos días en Madrid por culpa del inoportuno calor se olvidase con el manido mens sana in corpore sano. Pues no fue el deporte, sino la majestuosa naturaleza la que hizo de mis 24 horas peor empleadas de los últimos tiempos sean recordadas por cuarenta minutos espectaculares.

Llevaba cerca de veinte trotando entre los últimos rezagados que paseaban con sus hijos/mascotas/novias/mujeres o preciadas soledades, había poca luz e iba sintiendo que la mens se iba haciendo sana a medida que sudaba y sudaba. Era un hombre que hacía deporte. Y después de un día en el que sólo se vio al sol pegar a su antojo, llegó la tormenta.

He visto muchas, pero seguro que ninguna me impactó tanto. Porque cuando estás corriendo, poco a poco ganas en confianza, si el físico te responde te sientes bien y el pecho se te va inflando poco a poco.

Escuchas música y te motivas, hasta miras a la gente de reojo. “Sí, estoy haciendo deporte y tengo resistencia”, te dices. Pero de repente las hojas de los árboles se mueven lentamente, sientes un ligero aroma y una pequeña sensación de humedad; estás en la Meseta y no es lo habitual. Miras al cielo, apagas la música y te arrodillas ante un espectáculo de luces sin sonido. Y es que más allá de ‘posibilismos’ y facilidades literarias, hoy la naturaleza me dio una hostia. No sólo porque me paró en seco con un relámpago que estalló encima de mí mientras corría, sino porque siendo un humano, el todopoderoso SER HUMANO, me sentí insignificante.

…..

Después de una hora de tensión, sin que las nubes fuesen espesas, ni el viento trajese aires intempestivos está empezando a llover. Mientras, mi plan deportivo se convirtió en casi en un plan suicida. Cierto que corría entre árboles, al lado de un río y que la gente se iba hacia sus casas apremiando a sus pequeños vástagos, pero aquello me atraía y después de correr un buen rato mirando tal espectáculo me senté cuarenta minutos a ver cómo uno tras otro se cruzaban decenas de relámpagos a lo lejos. Quizás es que empiezo a perder la cabeza y sea el momento de que visite a un psicoanalista. Últimamente disfruto demasiado de la soledad y la incomunicación y hoy he pensado en lo apoteósico de una muerte bajo un rayo de este calibre.

No, no quiero morirme, tranquilos (ni lloréis ni lo festejéis antes de tiempo) pero si alguna vez tengo que palmarla de forma repentina, que sea rozando las once de la noche, vestido de corto, desaliñado y bajo la majestuosidad de un relámpago como los que todavía puedo disfrutar en estos momentos.


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